viernes, 16 de julio de 2010

Cómo Solucionar Problemas con un Banco (parte 1)

Hace tres semanas publiqué en este espacio el problema que tuve con el banco Ixe, que me llevó a cerrar y cancelar mi cuenta (puedes consultar el artículo en www.exonline.com.mx). La respuesta de Ixe no se hizo esperar (gratamente sorprendida). Antes de las 9 am ya había yo recibido llamadas de varias personas en el banco disculpándose y ofreciéndome arreglar el problema.


Me ofrecieron reabrir la cuenta (algo a lo que me negué porque es un servicio que no estaría disponible para una persona que como yo tuviera un problema, pero a diferencia, no contar con los medios para hacerlo público) pero les pedí que, a cambio, me dejarán platicar con alguna persona del área de Calidad para preguntarle cómo puede un ciudadano común solucionar esos problemas tan comunes que tenemos con los bancos y que nos quitan tiempo, dinero y bilis. Sin importar cuál es el banco con el que trabajas ¿Cómo podemos prevenir y, en dado caso, solucionar, estos problemas? Desde una tarjeta de débito que no llega, hasta una tarjeta de crédito que se niegan a cancelar o un reembolso.

Así es que éste es un manual que Lizbeth de Alba, directora de Calidad de Ixe, y yo desarrollamos. Ojo, triste, pero realmente no hay fórmulas mágicas (algo así como un conjuro); la solución tiene que ver con prevención, inteligencia, la responsabilidad de nuestra parte como consumidores y, sobre todo, asertividad en el trato con el banco.

1. La mejor manera de solucionar un problema con el banco es prevenirlo:

-Todas las instituciones financieras ofrecen prácticamente los mismos productos, cuando busques un productos financiero privilegia la atención que te presta el ejecutivo del banco. Compara entre diferentes bancos e incluso entre diferentes ejecutivos del mismo banco.

-Antes de contratar cualquier producto (sea una cuenta, un crédito, una inversión, una tarjeta) habla TÚ primero y explica lo que quieres y necesitas y DESPUÉS escucha al ejecutivo, para que, derivado de tus necesidades, te lo ofrezcan.

-Antes de decidir lee no sólo el contrato sino el panfleto en donde te explican de manera más puntual las características de cada producto. Todo lo que te ofrecen y prometen DEBE estar por escrito.

-Por regla general nunca firmes o aceptes un producto el mismo día. Con la información en mano ve a casa y estudia y analiza las opciones. Siempre es mejor tomar una decisión comparada y sopesada.

-Pregunta toda duda( por mínima que sea). Si un ejecutivo se desespera entonces ese no es el banco, o el ejecutivo, para ti.

-Mes a mes revisa tus estados de cuenta para poder solucionar cualquier problema, duda o fraude lo antes posible.

Además lee los documentos que vienen anexos al estado de cuenta, algunas veces publicidad pero otras contienen información sobre cambio en disposiciones o condiciones de las que tienes que estar al tanto.

-Apunta en tu agenda el día de recepción de tu estado de cuenta, si no te llega habla al banco. El no recibir el estado de cuenta no te exime del pago.

-Conoce a la perfección los procedimientos de emergencia. Los teléfonos a donde tienes que hablar y ten a la mano un archivo con los datos, números de tu tarjeta, crédito, cuenta así como los NIP de atención para poder proceder a un reclamo lo antes posible.

Estas son las medidas preventivas, la próxima semana, en esta columna hablaremos de cómo hacer una reclamación en caso de existir un problema.

viernes, 9 de julio de 2010

Tu Alineación Financiera Perfecta

Sigamos con el Mundial (¿qué hay algo más importante?). Para determinar el éxito en un partido de futbol entran en juego varios factores: Las condiciones de la cancha, los árbitros, la historia de la rivalidad, la mentalidad de los jugadores. incluso la suerte. Pero, quizá, una de las cosas más importantes para ganar en la cancha es la alineación que el director técnico elige al plantear el partido.


En el manejo del dinero ocurre exactamente lo mismo. Puede ser que factores como el entorno, las circunstancias del mercado, la idiosincrasia, e incluso la suerte, puedan tener cierto peso, pero lo más importante para poder alcanzar nuestras metas financieras es que cada uno de nosotros, cual director técnico, elija los 11 instrumentos financieros ideales.

Plantear una alineación (y obviamente, después, elegir el "jugador ideal" para cada puesto) que permita jugar un partido en donde exista fortaleza tanto en la defensa como en la delantera, sin puntos débiles por donde nos puedan sorprender y con mucha posibilidad de meter gol.

Los 11 ideales

PORTERO=TESTAMENTO. No es por nada que se llama "guardameta": es la manera para preservar tus metas y proteger a la gente querida. En un partido de futbol se puede prescindir de cualquier posición menos de la del portero. Es igual en las finanzas personales, éste es un instrumento imprescindible.

DEFENSA CENTRAL=AHORRO PARA EL RETIRO. Así como este jugador es el hombre de última defensa en la cancha, el ahorro para el retiro es la base de tu defensiva financiera. Indispensable para jugar tranquilo y para asegurar que nadie te meta goles en el tiempo de compensación.

DEFENSAS LATERALES= SEGUROS Y CUENTA DE EMERGENCIA. Estos jugadores son los encargados de marcar a los jugadores contrarios que pueden presentar algún peligro. De la misma manera los seguros y una cuenta de emergencia sirven para protegerse de las sorpresas que da la vida ¡qué duros goles meten!

DOS CARRILEROS= AHORRO PARA LA EDUCACIÓN DE TUS HIJOS Y TUS PROPIOS ESTUDIOS. Los carrileros tienen la virtud, que por su velocidad, pueden defender y también atacar. Lo mismo ocurre con el dinero destinado a la educación, es a la vez ofensivo, para asegurar un mejor futuro a tus hijos, y defensivo, para que TÚ te mantengas competitivo a lo largo de la vida laboral.

DOS MEDIOS DE CONTENCIÓN= AHORRO EN RENTA FIJA. Los medios de contención evitan que el equipo contario arme jugadas y siempre tratan de recuperar el balón. De la misma manera la inversión en renta fija permite que, aun en momentos de inestabilidad financiera de los mercados, tu dinero crezca y dan certidumbre y estabilidad a tu patrimonio.

DOS MEDIOS OFENSIVOS= RENTA VARIABLE. Los medios ofensivos tienen como propósito formar paredes y enlaces para que el balón avance más rápido hacia la portería contraria. Esto es la renta variable, la manera en que consigues que tu dinero avance más rápido, genere mejores rendimientos y te permita llegar más rápido a conseguir tus objetivos financieros.

DOS DELANTEROS= AHORRO PARA OBJETIVOS PARTICULARES y DONATIVOS. El trabajo de estos jugadores es, simplemente, meter goles en la portería contraria para así poder ganar el partido. En la cancha financiera éstos son los instrumentos que necesitas para realmente disfrutar tu dinero. Una parte para objetivos particulares (desde un viaje hasta el enganche para una casa) y otra parte para poder compartir lo que tienes con la gente más necesitada

viernes, 2 de julio de 2010

El Futbol y tu Estrategia Financiera

Doktor Dinero: las últimas tres semanas ha hablado mucho de futbol. Yo soy un gran aficionado y creo que es de lo único que realmente entiendo. Algunos consejos del futbol que pueda aplicar a mi vida financiera (¿existe tal analogía?). AK




Estimado AK:

"Para algunas personas el futbol es cuestión de vida o muerte, solía decir el legendario Bill Shankley, para mí es mucho más importante."

Para los verdaderos aficionados al futbol, todo lo que pasa en el mundo se puede explicar a través de un balón y dos porterías. Incluso hay libros que ilustran la organización geopolítica y social del planeta por lo que pasa entre dos equipos (How Soccer explains the world, de Franklin Foer, por si te interesa).

En el mundo de las inversiones y del dinero no es diferente. Hay muchas lecciones a nuestras finanzas personales que podemos adquirir por lo que pasa en una cancha de juego:

1. El partido no empieza cuando el árbitro pita, sino horas o días antes cuando se elabora el plan de juego y se determina la alineación. Antes de invertir el primer peso, debes tener marcados claramente tus objetivos: ¿para qué estás ahorrando?, ¿para poder retirarte tranquilamente?, ¿para mandar a tus hijos a la universidad?, ¿comprar una casa? Elabora una lista, por escrito, de tus proyectos y prioridades, para determinar cómo y en dónde debes de invertir tu dinero.

2. A condiciones distintas, juegos diferentes; el tipo de juego que planeas está en función de las condiciones particulares de la cancha en donde estás jugando (el clima, el público, la altura, el equipo contrario). Lo mismo ocurre en el mundo financiero, tu estrategia de inversión y los productos que eliges se deben adecuar a las circunstancias particulares de ese momento (auge o recesión económica, la perspectiva para los diferentes países y sectores industriales, indicadores financieros...).

3. Entre más abras tu juego, más goles puedes meter... o más goles puedes recibir. Entre más rendimiento prometa un instrumento financiero, mayor posibilidad de reveses implica (mayor riesgo). Cada inversionista es diferente, unos más conservadores otros más agresivos, elige los instrumentos que se adecuen a tu perfil, para que puedas, además de tener buenos resultados, vivir con tranquilidad.

4. No se puede jugar con 11 delanteros o con 11 defensas. La base de la inversión exitosa en el largo plazo es la diversificación: elegir varios instrumentos que jueguen diferentes posiciones (unos más agresivos, otros más defensivos), que se complementen.

5. Los cambios repentinos, a la mitad del partido, en vez de fortalecer pueden desbalancear al equipo. Una vez que implementes una estrategia de inversión realiza con conciencia todas las ventas o nuevas compras que hagas; procura no guiarte por eventos coyunturales o tendencias de corto plazo y, evita al máximo, las decisiones de pánico.

6. El final de cada temporada, aun de las mejores, es momento de reflexión. Una o dos veces al año, tómate el tiempo para evaluar no sólo los resultados de tu portafolio sino cómo se sigue adaptando tu estrategia de inversión a tus gustos, necesidades (que van cambiando con el tiempo) y a la situación. Si no estás satisfecho, rebalancea: haz los cambios necesarios.

7. Muchos jugadores se creen Pelé, pero inversionistas naturalmente talentosos y eruditos de los mercados (además de enormemente dedicados) hay muy pocos, no los trates de emular. Nunca juegues juegos que no sabes jugar, por más atractivos que parezcan: no especules si no lo sabes hacer, no inviertas en instrumentos inentendibles o en empresas que no sabes a qué se dedican; las consecuencias pueden ser muy costosas.

8. "En el futbol -dice Tabárez, técnico uruguayo- cada vez hay menos tiempo y menos espacio, por eso es cada vez más necesaria la técnica." Lo mismo ocurre en el mundo financiero, el crecimiento de los mercados, la globalización y la enorme cantidad de instrumentos disponibles hacen indispensable que juegues con técnica, o sea que cuentes con la ayuda de un asesor financiero que te permita traducir la gran sofisticación de los mercados a tus necesidades, carácter y objetivos particulares.

viernes, 25 de junio de 2010

Es lo mismo...y es igual

Muchas veces hablo de la necesidad de exigir un buen servicio de las instituciones financieras (por eso se llaman instituciones de SER-VI-CIO), lo hago tomando como ejemplo los casos de abuso que personas cercanas o clientes me platican. Muy diferente es el problema se sufre en carne propia.


Les cuento (e incluyo nombres porque no creo que sea un asunto particular del banco en cuestión, sino porque jamás manejo anónimos). Hace un mes perdí mi cartera. Cancelé mis tarjetas, incluyendo la de débito de IXE. Ese mismo día fui a la sucursal a tramitar una reposición. Me dijeron que llegaba a mi domicilio en cinco días hábiles. Cinco, seis, siete, ocho... 30 días y nada. (El resto de mis tarjetas fueron repuestas en menos de dos días). Tres visitas a la sucursal para solucionar la entrega y nada. Decenas de llamadas al centro de atención a clientes y nada. Promesas de "llega mañana", "seguro el lunes", pero nada de nada. Hoy cuando fui, por cuarta vez, al banco a perder horas y horas, la solución del gerente fue: "Cancele su cuenta y abra otra y entonces le puedo entregar su tarjeta de inmediato". Me dieron ganas de matarlo.

Puede parecer algo menor, pero el meollo del asunto es que ésta es la cuenta en la que me depositan mis clientes y la manera en que tengo acceso a ella es con esta tarjeta. Por lo que llevo un mes sin poder sacar dinero (¿quizá es un plan de ahorro del banco?). Además del tiempo perdido, de la cantidad de las operadoras con que he hablado y de estar cansada de que me vean la cara de cliente sin importancia de la institución.

Al twittear mi problema, me doy cuenta que no es un problema particular de IXE. Historias y comentarios de terror y abuso me llegan de todos los bancos del sistema y todas las personas cansadas del mal trato, invariablemente, me hacen la misma pregunta ¿entonces cuál es el banco bueno?

NINGÚN banco es "el bueno" si como consumidores no nos volvemos más exigentes en demandar el servicio que merecemos. El servicio va a ser secundario (independientemente de lo que anuncien en su propaganda) si como consumidores no abrimos la voz y exigimos un trato profesional respetuoso a nuestro dinero y nuestro tiempo y enfocado a buscar soluciones para el bien del cliente sin menospreciarlo o verlo como dispensable. Un problema tan simple como reponer una tarjeta de crédito NO puede convertirse en una pérdida de tiempo, de bilis y de dinero (porque he estado firmando con mi tarjeta de crédito más de lo que debería), sin que exista una solución de la institución.

Un conocido cercano a una persona que trabaja en IXE me propone darme el teléfono para solucionar mi problema y podría usar este recurso. Pero, como diría Cantinflas: "Ahí está el detalle". No debería de ser necesario solucionar los problemas sólo porque conoces a alguien que conoce a alguien ¿tan burocráticas y seudogubernamentales se han vuelto los grandes bancos?

Es un hecho que la relación banco-clientela balanza de poder es un poco como la de David y Goliat. El pequeño (yo) contra el gigante (el banco). Hora de sacar la resortera.

Me duele hacer esta queja pública ante IXE por varias razones personales. Primero, un buen amigo trabaja en el banco y sé que la crítica no le va a caer en gracia; segundo, tengo una buena relación con el departamento de análisis bursátil (que dicho sea de paso es el mejor de México) que puede verse mermada por esta columna (dudo ser invitada a otro desayuno); además de la flojera , casi dolorosa, que implica tener que hablarle a todos mis clientes a cambiar los datos de mis cuentas.

Pero aún así necesito predicar con el ejemplo. Sé que como cliente soy pequeño y que mis movimientos no tienen ningún impacto en el renglón final de las utilidades del banco, pero mi única manera de alzar la voz es cancelando mi cuenta.

Espero que esto lo lean no sólo los ejecutivos del banco que dejo, sino también los ejecutivos del banco a donde me voy. Que estén advertidos que voy a exigir que me traten como a un cliente de primera. Y estoy segura que mucha otra gente también.

viernes, 18 de junio de 2010

Protégete de los fraudes telefónicos

Doktor Dinero: Mucho he oído de los supuestos fraudes que se cometen vía telefónica haciéndote creer que ganaste un coche en una promoción o que estás invitado para salir en la tele, gancho que aprovechan para robarte dinero e información personal. Yo uso mucho mi tarjeta de crédito, y todos los días cruzo los dedos para ganarme uno de los premios.


¿Qué puedo hacer para no ser víctima de uno de estos ladrones? Gracias.

Uno de los sueños y fantasías que todos tenemos es el oír las dulces palabras (acompañadas de bombos y platillos): "¡Felicidades usted es el ganador!", cada vez que llenamos el boleto de una rifa o participamos en un concurso nuestra mente automáticamente empieza a maquinar en qué vamos a gastar o cómo vamos a utilizar el premio que, esta vez segurito, vamos a ganar.

Es por esto que es tan fácil para ladrones y vivales aprovecharse de nosotros y convertirnos en víctimas de fraudes (algunos muy sofisticados otros, sorprendentemente simples): entre el deseo inconsciente que tenemos (ya ves te dije que este si me lo iba a ganar) y la desconcertante rapidez con la que los maleantes operan, no nos damos cuenta del cuento hasta que ya es demasiado tarde y enfrentamos consecuencias graves a nuestra cartera (dinero robado, cuentas violadas, etc.) y a nuestra seguridad (información privada en manos de extraños, sentimiento de impotencia y coraje por ver nuestro patrimonio violado).

Uno de los fraudes de moda es el que describes en donde ladrones, vía telefónica, te informan ser el ganador de un premio de Boletazo y aprovechan tu emoción para robarte dinero (vía tarjetas de celular) e información personal.

En varios estados del país se han reportado casos de este tipo de situaciones. Este fraude no es el único al que estamos expuestos.

Ojo, mucho ojo

Nadie está exento de ser víctima de algún tipo de esquema fraudulento, no importa el nivel de estudios, profesión o conservadurismo con el que manejes tus finanzas personales.

Más rápido cae un hablador que un cojo, si juras que nunca vas a ser víctima de uno de estos fraudes, automáticamente bajas la guardia y te conviertes en presa fácil. Por lo que ya sea para evitar el fraude de Boletazo, o cualquier otro, te recomiendo los pasos siguientes:

Dudo luego existo. Ante cualquier anuncio de un premio sé escéptico y pregunta absolutamente todo. Ningún proveedor honesto va a cuestionar tu cautela y tu necesidad de corroborar datos.

Ganador preparado. Al entrar a cualquier sorteo averigua (ya sea leyendo las bases, preguntando a quien te ofrece el boleto o mediante la página de internet) cómo y quién te va a informar en caso de ser el ganador, qué documentos necesitarás presentar y si existe alguna condición ligada a recibir el premio.

Focos rojos. Sé particularmente cauto si el "premiador" te pide o exige alguna de las siguientes cosas: información personal (como número de cuentas bancarias, claves secretas, NIPs.); te exige dar teléfonos o información de otras personas, si condiciona el premio a la compra de cualquier producto (por más insignificante que suene); te solicita presentarte en algún lugar dudoso o a horarios fuera de lo común; o si te presionan diciendo que tienes sólo unas pocas horas de límite para hacer válido el premio.

Repito: nunca, pero nunca, proporciones información personal aun cuando la persona que lo solicite tenga un "título oficial" (el interventor de la XYZ). Si proporcionaste información al entrar al sorteo la persona que te hable debe nada más confirmarla.

Un buen tip: Cuando te hablen a informar que has ganado un premio pide el nombre y teléfono a la persona que te hable, cuelga y vuelve tú a marcar; así podrás corroborar el número telefónico y asustarás a algunos charlatanes que muy probablemente no querrán proporcionarte datos personales. Esto no es infalible, pero es una buena manera de sacar a los ladrones de contexto (no se esperan estar ellos a la defensiva).

Confirma siempre con el proveedor si realmente ofrece ese premio y si efectivamente tú has sido elegido.

Comparte: Los padres o adultos mayores son más susceptibles a ser víctimas de estos tipos de fraudes. Comparte con ellos estas recomendaciones.

Corrobora: La página de la Profeco tiene actualización regular de los fraudes más comunes. Consúltala o contacta a la agencia para obtener información.

Recuerda que, a pesar de los premios que todos soñamos en ganar, si algo suena demasiado bueno para ser verdad probablemente no lo sea.

martes, 15 de junio de 2010

Reglas inflaibles para JAMAS retirarte

Estimado Doktor Dinero: Tengo treinta y tantos y estoy cansado de los asesores financieros y de que los medios me hablen de "ahorrar para mi retiro". Pareciera que ellos no entienden que a mi edad tengo muchas otras prioridades y que falta muchísimo tiempo para preocuparme por mi vejez.


¿Usted qué opina? JG

Estimado JG:

¡Te felicito! Tu manera de pensar refleja una visión muy a la moda: La verdadera felicidad de la vida radica en disfrutar al máximo el hoy. ¿Para qué preocuparse por el futuro? Como bien dijo el gran economista J.M. Keyness, en el largo plazo todos estamos muertos.

Tienes toda la razón, a tu edad no tienes por qué pensar en tu retiro (faltan todavía 30 largos años), ya tendrás tiempo, algún día, de pensar en tu vejez y pequeñeces como son un retiro digno, seguros de salud o legados para tus hijos.

Me imagino que tu vida actual es tan enriquecedora que vas a quererla vivir exactamente igual cuando tengas setenta u ochenta años. ¡nada como pasar tus años dorados trabajando a marcha forzada! O vivir, después de estar acostumbrado a una vida adulta de independencia, una vejez a la merced de los deseos y condiciones de otros.

Ahora, si quieres despreocuparte por completo del futuro, te recomiendo que mandes a la goma a los aburridos y ultraconservadores asesores que te sermonean sobre "ahorrar para el futuro" y sigas los siguientes consejos*:

1. No ahorres. ¿Para qué guardar dinero que te pueda servir para vivir tranquilamente en el futuro? Es mucho mejor gastarte el dinero tan pronto como llegue a tus manos en compras trascendentales, de esas que sirven principalmente para causar envidia a los demás y cuyo gusto dura poco, en vez de gastar con sencillez y vivir un retiro de manera tranquila e independiente (para algo tienes hijos, para ser una carga a ellos en tu vejez).

2. Déjalo para después. Mañana siempre es un buen momento para empezar (aunque no tan óptimo como empezar pasado mañana) esas cuentas chinas que hacen los financieros sobre la importancia de empezar a ahorrar lo antes posible y aprovechar la acumulación de intereses son simplemente patrañas para confundirte y quedarse con tu dinero. No hay prisa, de seguro estás ocupado con cientos de pendientes mucho más importantes.

3. Tu Afore es suficiente. El dinero que se te descuenta mes a mes de tu nómina, y la administración que se le da, es lo suficiente para solventar un retiro digno. De ninguna manera pienses en un esquema complementario que complemente tu retiro ni en hacer aportaciones adicionales a tu cuenta de Afore. Todos los analistas concuerdan que el mínimo obligatorio que se deposita en tu Afore va a ser suficiente.

4. Sé demasiado conservador. Si tienes una cuenta especial para el retiro, cuida en invertir en puros instrumentos que sean lo suficientemente conservadores y cuyos rendimientos ni siquiera te den para mantenerte a la par de la inflación. El chiste de invertir es que cada vez te alcance para menos.

5. El dinero es lo único que importa. Adicionalmente no pienses en otras pequeñeces como seguros, de vida o salud, y testamentos. Lo mejor es cruzar los dedos para que tus seres queridos se encarguen de ti y tus necesidades. ¿A poco no lo harías tú por ellos? Y tú además te puedes convertir en un dolor de cabeza para ellos, mucho mejor. Así demostrarán cuánto te quieren realmente.

6. Sigue esta cronología de acciones financieras para no poderte retirar jamás:

Veintitantos. Compra todo lo que quieras, no importa que no te alcance, para eso sirve el crédito. Incrementa al máximo tus deudas, firma todo lo que puedas y paga el mínimo cada mes, así en vez de tener dinero disponible para ahorrar vas a gastarlo en pagar altísimos intereses.

Si te es posible, incumple uno u otro crédito para conseguir que te boletinen en el Buró de Crédito.

Treintaitantos. Esta es la década en la que empieza la estabilidad en el trabajo, pero antes de empezar a ahorrar, detente y cuenta hasta diez; piensa lo hermoso que sería tener una TV de alta definición y ser la envidia de tus vecinos, después de todo es más fácil presumir esto que una sana cuenta de banco.

Cuarentaitantos. Esta es una época de muchas demandas a tu patrimonio, tus hijos están en años universitarios, lo que implica un gran gasto, lo peor que puedes hacer es contar con la ayuda de un asesor profesional que te ayude a optimizar tus gastos e inversiones.

Tú solito puedes. ¿Qué tan difícil puede ser armar un portafolio de inversión óptimo?

Cincuentaitantos. Con los hijos fuera de casa y tu nivel de ingreso en su nivel máximo, esta podría ser la época de maximizar tu nivel de ahorro. ¡Ni lo pienses!

Tampoco te preocupes por establecer planes de contingencia para enfrentar riesgos (o sea, seguros adecuados tanto de salud como de vida) o diseñar un plan testamentario, después de todo, la salud y la vida las tienes aseguradas.

Sesentaitantos. Conforme tus amigos empiecen a hacer planes sobre cómo van a aprovechar su retiro (cosas tan espeluznantes y cursis como viajes, tiempo para la familia y tranquilidad), agradece a dios la falta de previsión que te va a permitir vivir con delicioso estrés durante muchos años más.

¡Felicidades!

viernes, 4 de junio de 2010

Mujeres, Hombres y el trabajo doméstico ¿Qué es lo justo?

Doktor Dinero: ¡Ayúdeme! Hace un par de semanas escribió una columna sobre las diferencias que sigue habiendo entre hombres y mujeres en el campo laboral y del trabajo doméstico (publicada el 14 de mayo que puedes consultar en www.exonline.com.mx) y el tema pegó en casa. No sé cómo hacer para que mi marido ayude más en el trabajo del hogar. A pesar de que laboramos el mismo número de horas y ganamos sueldos similares, las responsabilidades de la casa siguen siendo casi exclusivamente mías. ¿Cómo le puedo hacer entender que esta situación tiene que cambiar?



La proverbial “guerra entre los sexos” se libra en diferentes campos: batallas en el campo político, en el laboral y en el doméstico: mientras que las primeras dos reciben la mayor parte de la atención de los medios, son las contiendas que se libran detrás de las puertas del hogar las que más relevancia tienen para mejorar el nivel de vida. Éste no es un tema fácil, las mujeres claman “igualdad”, mientras que los hombres, muchas veces no tienen la menor idea de lo que ellas quieren.

Es innegable que históricamente las mujeres siempre han estado a cargo del trabajo casero (aun cuando cuenten con ayuda doméstica pagada) desde la limpieza y la cocina hasta el cuidado de los niños. Las normas socioculturales, con las que la mayor parte de nosotros hemos crecido, a la vez limitan la participación de las mujeres en el medio laboral, algo que sólo recientemente han empezado a cambiar, y exentan a los hombres del trabajo doméstico, un tema todavía rejego al cambio.

Según datos del INEGI, las mujeres realizan más de 42 horas de trabajo doméstico a la semana, mientras que los hombres realizan apenas diez. La desigualdad de estas cifras se exacerba al considerar que el panorama laboral está cambiando radicalmente: un mayor número de mujeres en la fuerza laboral que trabajan el mismo número de horas que sus colegas masculinos y que al llegar a la casa tienen en exclusiva la responsabilidad de que las “cosas marchen bien”, un trabajo adicional de tiempo completo.

Es obvio que más de una mujer se pregunte: ¿cómo se debe reorganizar el trabajo casero? ¿Qué es lo justo?, ¿cómo recambiar los esquemas del hogar?

Más allá de la vindicación del “trabajo doméstico” a nivel social o gubernamental, lo que debes hacer es encontrar modos de solucionar tu situación en particular.

1. Cada pareja es un mundo. No hay una solución universal para asignar las responsabilidades domésticas; siéntate con tu pareja, explícale tu insatisfacción con la situación actual y acuerden, entre ambos, un nuevo esquema con el cual compartir las responsabilidades del hogar. Empieza por pequeños cambios.

2. No digas “es que nunca me ayudas”, esto más que una solicitud de apoyo suena como un reclamo y nunca se cristaliza en soluciones. Explícale de antemano a tu marido en qué es en lo que requieres su ayuda y cómo te puede apoyar.

3. Establezcan reglas claras de las responsabilidades del hogar... Cada miembro de la pareja conozca de antemano cuáles son sus labores designadas. Por ejemplo, que él asuma como su “trabajo” ir al supermercado los domingos y la limpieza y el mantenimiento de los automóviles. Esto los ayudará a organizar su tiempo y a tener expectativas realistas. Asignen las tareas tomando en cuenta la disponibilidad de tiempo, las habilidades y gustos particulares.

4. …pero sean flexibles. Son una pareja, no una SA, si en algún momento alguien no puede cumplir con sus responsabilidades preasignadas, apóyense y no lo conviertan en un motivo de conflicto.

5. Roten lo indeseable. Si existe alguna actividad que ambos aborrezcan (como llevar al perro al veterinario) roten la responsabilidad, siendo cada uno responsable de ésta por seis meses.

6. No critiques sus intentos. Muchos hombres simplemente no saben cómo realizar los trabajos del hogar (¡¿Cómo se tiende una cama?!), explícale y enséñale cómo realizar las labores que “le tocan”. Si algo no le sale bien las primeras veces sé paciente y tolerante.

7. Los trapitos limpios se guardan en casa. Muchos hombres rehuyen a las labores domésticas no por el trabajo en sí, sino por el estigma frente a los ojos de sus “compadres”. No lo evidencies, mantén sus actividades dentro del hogar como algo privado; si él quiere “presumir” sus hazañas como “amo de casa” que lo haga cuando y frente a quien él quiera.

8. Enséñale a tus hijas… y a tus hijos. Procura no perpetuar, en las generaciones jóvenes, los patrones de desigualdad. Prepara a tus hijos para que puedan realizar labores “propias” e “impropias” de su sexo; que tus hijos aprendan a planchar una camisa a la vez que tus hijas sepan cómo cambiar una llanta ponchada.

Recuerda que los paradigmas, explícitos e implícitos, que gobiernan las relaciones de pareja son milenarios y vigentes aun en las parejas más modernas, por lo que debes de tener paciencia y perseverancia para ver resultados.